domingo, 18 de noviembre de 2012

Motivos innecesarios.

La ciudad  se descubre contradictoria en todos los sentidos, porque se ama y se odia; porque la ciudad se vive sensualmente pero se desencanta por los medios más racionales, para después intentar revertir el proceso.

La ciudad es una mujer, una mujer que se pierde y se encuentra, se revela tristemente como algo que se fue, que no puede ser renovado y condensado en una sola comprensión unidimensional del asunto. El asunto es de pasión, desesperación, de no poder encontrar un lugar adecuado en el mundo. La ciudad es una mujer que no termina nunca de morir.

Pensando la ciudad, entonces, ella se desintegra y yo me pierdo en ese caos. Me invento una historia, que es mi historia particular, para poder guiarme y poder entender, para poder encontrar sentidos

Fragmentos de una fotografía hecha pedazos.