lunes, 2 de septiembre de 2013

¿Querés?

La calle era, como siempre, otra versión del abandono en medio de la laboriosidad automática. Supuse que éramos dos presumiendo las historias que no pudieron ser. Presunciones recíprocas, placeres revelados a medias.
 
Yo insisto en creer que vivimos episodios adelantados, que la voluntad jala una tímida determinación, que las bifurcaciones del camino ya no son tan amplias. Tiendo a creer que hacés parte del significado.
 
Decime qué sentís en este instante en que no te tengo.
Decime qué siento yo con tu boca perdida en la geografía de lo inverosímil.
Decime por qué ninguno de mis presagios ha podido con el brillo de tu sonrisa o con esa chispa de estulticia que se te escapa de la mirada.
Decime, vos que sabés pero que no querés admitir.
Decime, matá un silencio en lugar de convocarlo.
 
Contame otro capítulo de tu historia conmigo.